Ciudad de México.- México se consolida como una pieza estratégica para Nissan frente a la transformación de la industria automotriz global, el avance de nuevos competidores y un escenario marcado por cambios comerciales y geopolíticos, según información retomada por Latinus.
Iván Espinosa, presidente y director ejecutivo de Nissan Motor Corporation, destacó que el país cuenta con una de las plataformas industriales más completas de la compañía, con 65 años de presencia, una sólida cadena de suministro y distribución, además de capacidades de ingeniería, compras y manufactura que le permiten responder a las nuevas condiciones del mercado. "México es el mercado donde podemos tener más confianza para hacer frente a nuevos jugadores", afirmó el directivo.
Esta infraestructura convierte a México en una de las bases desde las cuales Nissan despliega su estrategia global, particularmente ante la llegada acelerada de nuevos competidores, incluidos los provenientes de China.
La apuesta industrial ya se refleja en decisiones concretas: Nissan invirtió 96 millones de dólares en su complejo de Aguascalientes para centralizar la producción de la camioneta NP300 Frontier, que anteriormente se fabricaba en Argentina y en la planta CIVAC, en Cuernavaca, Morelos. La decisión refuerza el papel del país dentro de la estrategia manufacturera de la firma, denominada Re-Nissan, diseñada para sacar a la compañía de su crisis de rentabilidad.
Espinosa explicó que Nissan necesita mantener flexibilidad para ajustar su operación conforme cambien las condiciones geopolíticas, regulatorias, fiscales y arancelarias, y que la empresa mantiene abierta la posibilidad de aumentar sus inversiones en el país si el entorno resulta favorable: "Si hay algunos cambios podríamos, por supuesto, invertir más en México y seguir creciendo".
La apuesta no se limita a la manufactura. Nissan también busca aprovechar sus capacidades de ingeniería y nuevas tecnologías para reducir costos y acelerar el desarrollo de vehículos, luego de recortar un 40% el tiempo de desarrollo de nuevos modelos. La inteligencia artificial forma parte de esta transformación, al aplicarse en procesos de ingeniería, manufactura y calidad.
Espinosa adelantó además nuevas tecnologías electrificadas para Latinoamérica, apoyadas en la experiencia de más de 20 años que Nissan tiene en China, con soluciones desarrolladas junto a ingenieros de ese país y ajustadas a los estándares globales de la marca.
Para Nissan, esa flexibilidad será clave en un entorno donde las condiciones pueden cambiar en seis meses o un año. Y México, gracias a sus 65 años de operación y su capacidad industrial integral, se perfila como uno de los principales puntos de apoyo de la compañía para enfrentar esta transformación.